Detonante: contar, conectar e inspirar el cambio posible

Detonante: contar, conectar e inspirar el cambio posible

Por Detonante

Con una agencia de impacto, laboratorios de soluciones, sesiones y mesas detonadoras, escuelas de liderazgo, conversaciones, foros, festivales y una tienda virtual para productos con propósito, la compañía busca impactar positivamente en entornos con potencial cultural y creativo. 

Una chalupa llena de sueños que recorre el río Atrato. Una marimba de colores que retumba en el Pacífico para el mundo. Un baile de culturas, magia e innovación. Un Bronx donde lo imposible, es posible. Una poderosa explosión que transforma y sacude. Eso es Detonante.  

Un emprendimiento al que tres jóvenes soñadores colombianos, ávidos de cambios y con ganas de reescribir la narrativa del país, decidieron apostarle. 

La idea comenzó a forjarse en 2014, cuando la abogada María López y el ingeniero industrial José Aguirre identificaron que, a través de la comunicación y la innovación podrían generar el impacto social y ambiental que querían.

Luego de analizar diferentes referentes en el mundo y de sostener charlas con varias organizaciones, líderes juveniles y entidades de inversión, comenzó la estructuración y focalización del proyecto. 

En ese proceso se percataron que, a esa mezcla, le hacía falta un ingrediente esencial: la música, esa expresión cultural capaz de generar transformación, amplificar los mensajes y resignificar los territorios. 

Fue entonces cuando decidieron vincular al grupo al economista Felipe Jaramillo, quien llevaba varios años trabajando en la industria musical como mánager, productor y estratega. 

“Nos juntaron las ganas de hacer cosas diferentes, de aportar, de darle a la cultura un poder y una oportunidad para generar transformación. Nos juntaron las ganas de producir un impacto positivo, contundente y trascendente en la sociedad”, resalta Jaramillo. 

Finalmente, en febrero de 2015, el proyecto se materializó y comenzó a andar. Nació como una plataforma de oportunidades que generaba impacto positivo, a partir del empoderamiento de las comunidades, el fortalecimiento de los liderazgos, la creación de agentes de cambio, la visibilización de proyectos y la transformación de la vida de la gente por medio de la cultura, el emprendimiento, la sostenibilidad, la tecnología, la innovación social y la creatividad. 

La realización de un festival en Quibdó (Chocó) fue su primer gran proyecto. El desafío era mayúsculo. Llegar a una de las regiones más afectadas por la violencia y olvidadas por el Estado, pero a la vez, más ricas en biodiversidad del mundo, suponía respuestas efectivas.

Luego de seis meses de arduo trabajo y preparación, llegó la hora. El 3, 4 y 5 de diciembre, Detonante explotaría con una variada programación que incluía talleres, charlas, bacanacas, foros, mercados de productos con propósito y sostenibles, noches de cine y un concierto de cierre en el que participaron artistas como ChocQuibTown, Herencia de Timbiquí, Bomba Estereo, Systema Solar y La Mambanegra. 

Bajo los tres pilares: contar, conectar e inspirar comenzaron a implementarse programas como sesiones detonantes, mesas detonadoras y laboratorios de soluciones. Se trata de espacios de capacitación, retroalimentación, conexión y visualización en donde los emprendedores seleccionados logran mejorar sus ideas de negocio, establecer contactos, posibilidades de financiación y alianzas para ampliar su mercado.

A estos se sumaron las Conversaciones Detonante y los Foros Detonantes, en los que iniciativas comunitarias, empresas públicas y privadas, entidades gubernamentales, líderes de opinión, referentes culturales, artísticos y deportivos, influenciadores y emprendedores sostenibles que han participado en el proceso, dialogan, exponen sus proyectos, intercambian experiencias, pero, lo más importante, inspiran a la transformación.

Con el paso de los años se han ido incluyendo nuevas estrategias como las Escuelas de Liderazgo y la Agencia de Impacto que, de acuerdo con María López, es una mezcla de estudio de contenidos, agencia de publicidad y consultora de sostenibilidad, que brindará servicio y conocimientos a los clientes y aliados que quieran hacer campañas con propósito y propuestas desde una óptica diferente.   

“Estoy convencida de que necesitamos cambiar la narrativa de este país y por eso nos fuimos a Chocó, bajo la apuesta de qué pasaba si en un territorio donde hay tanta pobreza, violencia y noticias negativas, mostramos lo positivo; si contábamos la historia de una forma diferente, desde otro ángulo. Yo creo que, en un país como el nuestro, tan complejo, es fundamental mostrar que existen muchas historias extraordinarias por contar, héroes ocultos en cada rincón de Colombia, gente que le está apostando al cambio y está construyendo país”, indicó López. 

Desde entonces el festival no ha parado de realizarse en Quibdó, pese a que Detonante fue planteado como un proyecto que recorrería el país. “Cuando llegamos allá nos dimos cuenta que si no nos quedábamos y hacíamos un trabajo profundo, no iba a trascender. Por eso nos comprometimos en quedarnos en esa ciudad por 10 años haciendo el festival. Nuestra meta, en últimas, es dejar una huella positiva”, apuntó la cofundadora. 

En seis años de desarrollo, no se han registrado riñas ni robos. Ha sido una experiencia de ciudadanía valiosa donde lo importante es la música, la cultura y el enaltecimiento de los artistas de la región. 

“Nosotros partimos de la base de que al entretenimiento le faltaba profundidad y a los temas profundos, sociales y ambientales les falta entretenimiento. Esa fue la mezcla que quisimos hacer”, mencionó María.

Más de 160 emprendedores fortalecidos, cerca de 100 visibilizados, 50 líderes graduados y 20.500 hogares sensibilizados en el manejo de residuos sólidos, así como 40 organizaciones de reciclaje potencializadas, son algunos de los resultados obtenidos hasta el momento en Quibdó. Además, gracias a la gestión de Detonante, fue construida una Planta de Biotransformación en donde se procesan 234 toneladas de desechos. 

En 2016, el Festival Detonante comenzó a desarrollarse en Bogotá. La primera edición se efectuó en el Parque Simón Bolívar, la segunda en El Bronx luego de su recuperación y la tercera y última en el Parque Metropolitano El Tunal, bajo la misma metodología usada en Chocó. 

Los tres eventos en la capital del país han convocado a más de 20.000 personas.


¿Para dónde va?

Detonante está creciendo y se proyecta como una compañía sólida en varias líneas de trabajo. La agencia de impacto es una de las grandes apuestas, al igual que la implementación de una plataforma de información para convertirse en un referente en Colombia y América Latina.

“También le apuntamos a convertir a Detonante.com en un referente regional de contenidos que inspiren acerca de innovación social, sostenibilidad y los talentos extraordinarios que generan impacto local”, explicó José Aguirre. 

El cofundador de Detonante señaló, además, que están estructurando una línea de inversión de impacto, a través de la cual Detonante administraría un fondo de capital privado para invertir en emprendimientos con propósito. 

“Esperamos ser una compañía certificada y contar con sellos atados a buenas prácticas de inversión y manejo. Adicionalmente, queremos ampliar nuestros frentes de trabajo comunitario a otras regiones del país”, manifestó José, quien añadió que continuarán estudiando diferentes alternativas de crecimiento y reinversión.

En 2022, Detonante quiere ampliar su red, tanto de creadores de contenido de impacto, como de participantes, porque sabe que la unión hace la fuerza y el cambio posible. Así, afirma el poder de lo colectivo para activar conversaciones sobre ecología, innovación y emprendimiento, que inspiran un pensamiento crítico. 


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